Comprobar a primera vista el nivel de seguridad de una puerta acorazada ciertamente no es fácil, pero, gracias a las normas italianas y europeas establecidas para este sector, es posible establecer si satisfacen requisitos muy precisos.

Las normas UNI 9569 y ENV 1627 establecen, en efecto, las pruebas que las puertas acorazadas tienen que superar para considerarse tales y las clasifican en base a su resistencia a la efracción.
La certificación, por lo tanto, es una atestación entregada sólo por los modelos de puertas que superan pruebas muy selectivas.
La esecución de las pruebas y la eventual entrega de la homologación se efectúa a través de organismos e institutos oficialmente reconocidos, a los que cada empresa constructora, que quiera homologar su propio modelo, tiene que dirigirse.

La prueba a la que las muestras están expuestas prevee, además de la averiguación del proyecto, pruebas reales de descerrajadura y desfonde.

La norma UNI 9569, publicada en 1989, hasta el 1999 ha sido la única referencia por lo que se refiere a este tipo de prueba.
La norma ENV, publicada en 1999, al contrario es una pre-norma europea que establece las pruebas que las puertas acorazadas tienen que superar para ser declaradas tales, no sólo en Italia pero en todo países europeos.

El estado actual de norma europea "experimental" depende de la falta de práctica de estos tipos de pruebas por parte de ciertos países. Por lo tanto la norma prevee un período transitorio en el que a estos países, nada menos que 19, se les da la posibilidad de adquirir experiencia en la aplicación de la norma, de intercambiarse tales experiencias y de armonizar el procedimiento.
Se ha por lo tanto decidido de cambiar la ENV en EN en 2002, volviendola así definitiva y, por consiguiente, revocar la UNI.

Durante el período de experimentación ambas las normas mantienen su validez, creando así una escala de evaluación paralela: la norma UNI 9569 asigna a las puertas que superan las pruebas una clase de pertenencia que se numera de uno a cuatro y la ENV de uno a seis, de acuerdo con las herramientas utilizadas en la prueba y la duración de la misma.
De las cuatro clases previstas por la norma UNI 9569, la segunda es la más indicada para garantizar la seguridad optimal del hogar - la tercera y la cuarta, están, de hecho, aconsejadas por destinos más profesionales; en cambio, según la norma ENV1627, las clases que se refieren a destinos profesionales son la cinco y la seis.
Ocurre poner en evidencia que, además de tener una diversa escala de evaluación, las clases de las dos normas no están totalmente comparables. Cambian, en efecto, unos parámetros: la ENV1627 pone mayor atención en las pruebas de carga estática (resistencia mecánica de la puerta); además se pueden testar puertas de dos hojas, postigos blindados y puertas con cristales blindados.
En cambio la prueba principal de la UNI 9569 es la de fractura manual y pueden testarse sólo puertas de una hoja.
Teniendo presentes estas diferencias se puede, de todas maneras, afirmar que la clase dos de la norma UNI 9569 está comparable a una clase intermedia entre la tres y la cuatro de la ENV 1627.
Para el cliente final es muy importante saber que, para estar conforme a una de las normas mencionadas, la puerta blindada tiene que superar todas las pruebas a las que viene sometida, y no sólo una o más pruebas.
La Torterolo & Re ha sometido los modelos de su producción tanto a las pruebas de la UNI 9569 como de la ENV 1627.
La puertas de la serie Gold y Gold Plus se han homologado según la norma UNI 9569 en clase dos, en cambio las series Silver, Gold y Gold Plus se han testado según la ENV, obteniendo respectivamente las clases dos, tres y cuatro.
También los postigos blindados, sometidos a las pruebas de la ENV 1627, se han clasificado en clase dos.
Reconocer a primera vista una puerta acorazada homologada es por lo tanto muy fácil: las normas contemplan que en la puerta misma se indique el constructor, la clase de certificación y el número de matrícula. Éste impide, entre otras cosas, que un modelo que no estuviese certificado pase por tal.
Ahora sabes lo que exigir, pero no te limite en pretender clase, experiencia y diligencia en la investigación.
No te acontentes de tecnología de vanguardia y calidad en el servicio: a las puertas acorazadas Torterolo & Re puedes seguramente pedir más: la belleza.
La amplia gama de modelos, los muchos acabados clásicos o modernos, de madera preciada o en los colores del medium density laqueado: son todos muy bonitos.
Una puerta acorazada se elige con razón pero se aprecia también con los ojos y con el corazón.

Puertas acorazadas Torterolo & Re: el valor de la seguridad.